“Al Maestro con cariño”

“Al Maestro con cariño”

La siguiente carta fue leída durante el desarrollo de la XV REQ, “Homenaje al Prof. Faustino Beltrán”.

Agradezco a la Dra. Gabriela Lorenzo y a la Dra. Luz Lastres la posibilidad de compartir con Uds estas palabras y a mi amiga y colega Prof. Rosa Haub por su colaboración incondicional.

Estamos reunidos para homenajear al Dr. Faustino Beltrán. Pero éste no es un reconocimiento más, por tantos años dedicados a la docencia y a la formación de nuevos docentes. En esta oportunidad queremos reconocer al Faustino humano, uno de los ciudadanos más honestos que hemos conocido, a quien deseamos expresarle nuestro agradecimiento por que primero fue nuestro maestro, luego un excelente colega y hoy, es un amigo.

Quiero compartir con Uds algunos rasgos que lo describen.

  • Se siente orgulloso de ser Maestro.
  • Su frase favorita es “Enseñar es elegir”. Frase que utilizó en los cursos de futuros profesores, refiriéndose a la permanente selección de contenidos y metodología que debe hacer el docente frente a cada grupo humano con el que trabaja. Y generalmente la complementa diciendo: Vivir es elegir y en este recorrido eligió esforzarse para alcanzar objetivos claros y socialmente valiosos, eligió educar durante toda su vida y, además educar con su propia vida.
  • Es una persona agradecida de la vida o de la suerte que le tocó, espero no ser indiscreta pero cuando dice esto su esposa lo reta, y luego prosigue diciendo que agradece a la cigüeña que cuando lo trajo a este mundo tuvo la amabilidad de dejarlo en una casa en la que existían sólidos principios morales, hábitos de trabajo y una biblioteca.
  • Muchas anécdotas pueden servir de ejemplo pero basta alguna como muestra de su integridad; "en cierta oportunidad renunció a un cargo muy importante en un proyecto del ministerio de Educación, porque un acomodado político entró a reemplazar a uno de los integrantes del equipo original, a pesar del perjuicio económico que esa decisión le ocasionara,  terminó produciendo la renuncia de todo el grupo".
  • Nos inculcó que hay que sembrar por los que no siembran, ya que los profesores tenemos que sembrar el deseo de aprender y aguardar esperanzados los frutos de los que pocas veces seremos testigos presenciales. Que las huellas que podemos dejar en el corazón del otro son para toda la vida, porque aquellos valores en los que creemos, y que defendemos e inculcamos son para siempre. Aún después de muchos años solo tenemos que cerrar los ojos para recordar el rostro de ese docente tan especial que afectó nuestra vida de una manera profunda. O tal vez como en esta oportunidad podamos rendirle nuestro homenaje.

Para finalizar les comparto un texto de Eduardo Galeano, Ventana sobre la memoria.

A orillas de otro mar, otro alfarero se retira en sus años tardíos.

Se le nublan los ojos, las manos le tiemblan, ha llegado la hora del adiós. Entonces ocurre la ceremonia de la iniciación: el alfarero viejo ofrece al alfarero joven su pieza mejor. Así manda la tradición, entre los indios del noroeste de América: el artista que se va entrega su obra maestra al artista que se inicia.

Y el alfarero joven no guarda esa vasija perfecta para contemplarla y admirarla, sino que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedacitos, recoje los pedacitos y los incorpora a su arcilla.

Los que continuamos en las aulas, esperamos incorporar todo lo ofrecido, no desatender su experiencia y poder honrarlo cada día, en cada clase.

Prof. Lic. María Gabriela Muñoz